¡Pequeñito! ¡Pequeñito!

Lorenzo está preocupado.

¡Vicente es tan pequeñito!

Quiere invitarlo a jugar, pero no se atreve.

¡¿Cómo se puede jugar con un bebé?!, se pregunta.

Se acerca hasta la cuna y mira su cara chiquita.

...Vicente está dormido...

De pronto, abre sus ojitos y le regala una gran sonrisa.

-¡Ajó!, dice Lolo.

Ahora ya sabe como jugar con Vicente. Él se alegra con sólo verlo. Eso está muy bien por ahora.

Para jugar en el jardín, deberá esperar a que Vicente crezca un poquito.


Silvia B. Giordano
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